Adicción a las redes sociales


Estudio: 100.000 adolescentes son adictos a WhatsApp y otras redes sociales

Lo que los padres y maestros siempre supieron se ve confirmado ahora por una investigación médica: los chats, posteos y “me gusta” continuos se convierte en niños y jóvenes en adicción.

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Una de las cajas alemanas de seguro médico, la DAK, conjuntamente con la Clínica Universitaria de Hamburgo, realizó un estudio médico en el que participaron 1001 niños, niñas, jóvenes y jovencitas entre 12 y 17 años. Los investigadores extrapolaron luego los resultados a toda Alemania, según explicó el presidente de la DAK, Andreas Storm, durante la presentación del estudio, en Berlín. “Los resultado son alarmantes”, señaló. Un 2,6 por ciento de los adolescentes presentan una adicción a las redes sociales. Las consecuencias son, según los investigadores, no solo falta de sueño, sino también negación de la realidad y conflictos con los padres.

¿Qué es la adicción a las redes sociales?

Entre los criterios para evaluar la dependencia de redes sociales como WhatsApp, Instagram, Snapchat, Facebook o Twitter, los investigadores del Centro Alemán de Estudio de Adicciones mencionan, entre niños y adolescentes, el hecho de pensar continuamente en esas plataformas o servicios de mensajería en la escuela, así como síntomas de abstinencia, como por ejemplo irritación, nerviosismo y tristeza si el teléfono móvil u otros dispositivos no están cerca de ellos.

Como “pérdida de control” describen los científicos el hecho de que los adolescentes son incapaces de limitar ellos mismos el tiempo que le dedican a interactuar en las redes sociales.

Los científicos también informan que el comportamiento de los adolescentes cambia: pierden su interés en hobbies, mienten sobre el tiempo que pasan usando los medios sociales y arriesgan perder amistades, tener malas notas en la escuela e incluso posibilidades de avanzar en una carrera por estar más tiempo online.

Pérdida de tiempo y rendimiento escolar

La gran mayoría de los adolescentes (un 85 por ciento) pasa, de acuerdo con el estudio de la DAK, cerca de tres horas por día en las redes sociales. Las niñas y jovencitas, con 182 minutos, pasan más tiempo en ellas que los varones (151 minutos)

Los escolares que están por terminar el bachillerato pasan menos tiempo online (149 minutos) que los adolescentes con un diploma escolar de nivel más bajo, como el de la “Realschule” (instituto de enseñanza media cuyo título no habilita para ingresar a la universidad, sino a una carrera terciaria), que pasan unos 207 minutos en las redes. Las redes sociales más usadas son WhatsApp (66 por ciento), Instagram (14 por ciento), Snapchat (9 por ciento) y Facebook (2 por ciento).

Jugendliche mit Smartphone

Debido a la gran cantidad de tiempo que adolescentes dedican a las redes sociales, un seis por ciento de los encuestados dijo tener conflictos con los padres. Un 16 por ciento dijo que su comportamiento provoca discusiones con los progenitores por eso. Cuanto más jóvenes son los encuestados, más peleas se producen. Por eso, un 14 por ciento de los niños y adolescentes de 12 y 13 años utilizan las redes sociales a menudo sin que los padres lo sepan.

Falta de sueño y problemas psíquicos

Cerca de uno de cinco adolescentes entre 12 y 17 años admitió dormir muy poco a veces por seguir interactuando en las redes sociales durante la noche (17 por ciento). Un seis por ciento dijo que eso le sucedía muy a menudo. Cuanto mayores los encuestados, más tiempo pasan sin dormir por usar esos medios.

Entre todos los adolescentes encuestados, un 8 por ciento presenta indicios de tendencias a la depresión. Lo que también llamó la atención de los científicos es que uno de cada tres afectados por un estado de ánimo depresivo también hace un uso problemático de las redes sociales.

¿Qué pueden hacer los padres, tutores o encargados para contrarrestar los efectos negativos del uso excesivo de esas plataformas? Según Andreas Storm, lo decisivo es dosificar la interacción en el mundo real y en el mundo virtual. El mundo virtual no debe tener más importancia que el mundo real para los jóvenes. También es aconsejable hacer pausas cuando se usan las redes. De acuerdo con el presidente de la DAK, la influencia de los padres y de la escuela es importante par que los niños y los adolescentes aprendan a tener un manejo sano de esas plataformas y conozcan no solo sus beneficios, sino que también sean conscientes de los riesgos que comportan.

Según la DAK, es la primera vez que se realiza un estudio representativo en Alemania sobre el riesgo de adicción que poseen las redes sociales.

Autor: Stephan Stickelmann (CP/ERS

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