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El Violinista

Coach personal, jorge moscardoOcurrió en París, en una calle céntrica aunque secundaria. El mendigo Lucas tocaba un viejo violín. Frente a él, sobre el suelo, estaba su boina boca arriba, con la esperanza de que los transeúntes se apiadaran de su condición y le arrojaran algunas monedas. Lucas trataba de sacar una melodía del violín, pero era imposible identificarla debido a lo desafinado que estaba el instrumento y a la forma displicente y aburrida con que tocaba.

Un famoso concertista, que junto con su esposa y unos amigos salía de un teatro cercano, pasó frente a él. Todos arrugaron la cara al oír aquellos sonidos tan discordantes y no pudieron menos que sonreír y sentir algo de pena. Entonces la esposa pidió a su marido que tocara alguna melodía. El concertista echó una mirada a las pocas monedas en el interior de la boina de Lucas y decidió hacer algo. Le pidió el violín y él se lo prestó con cierto resquemor. Sigue leyendo

El bambú japonés

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Cuando se siembra una semilla de bambú japonés, hay que regarla y abonarla constantemente. Durante los primeros meses, no sucede nada apreciable. En realidad, no pasa nada con la semilla durante los siete primeros años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas estériles.

 

Sin embargo durante el séptimo año, en un periodo de sólo seis semanas, la planta de bambú crece más de 30 metros.

¿Tarda sólo seis semanas en crecer?

No, en realidad, se toma siete años para crecer y seis semanas para desarrollarse. Durante los primeros años de aparente inactividad, este bambú genera un complejo sistema de raíces que le permiten sostener el crecimiento que vendrá después.En la vida cuotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que requiere tiempo.

Por esa impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados a corto plazo abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta. Es tarea difícil convencer al impaciente de que sólo llegan al éxito aquellos que luchan de forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.

De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creeremos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente fustrante.

En esos momentos (que todos tenemos), recordemos el ciclo de maduración del bambú japonés. Y no bajemos los brazos ni abandonemos por no ver el resultado esperado, ya que sí que está sucediendo algo dentro de nosotros: estamos creciendo y madurando.

No nos demos por vencidos, vayamos gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que nos permitirán sostener el éxito cuando llegue.
El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación. Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.

Los dos Lobos

Los Dos Lobos

Metáforas de Coaching

Sucedió una mañana, que el jefe de una tribu decidió hablarle a su nieto acerca de la vida y le dijo: Hay una gran batalla que está ocurriendo dentro de mí.

Es una lucha fiera y muy terrible. Una lucha entre dos grandes lobos.

“Uno es muy Malo y Malvado – Es odio, resentimiento, ira, envidia, celos, tristeza, pesar, avaricia, arrogancia, traición, autocompasión, culpa, soberbia, inferioridad, mentiras, falso orgullo, vanidad, superioridad y ego”.

“El otro es Noble y Muy Bueno – Es serenidad, alegría, paz, amor, empatía, esperanza, serenidad, humildad, bondad, benevolencia, amistad, generosidad, verdad, compasión y fe.”

Y el nieto lo meditó por un minuto y luego preguntó con gran curiosidad a su abuelo: ¿Y cual de los dos lobos gana? Y el jefe de la tribu le respondió:

“Aquél al que tu decidas alimentar.”

Jorge Moscardó.
Coach Personal y Profesional.

“Por qué…”.

elefanteCuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe, era también el animal preferido por otros niños. Durante la función, la enorme bestia hacía gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales…Pero después de su actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba una de sus patas.

Sin  embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.

El misterio sigue pareciéndome evidente.

¿Qué lo sujeta entonces?

¿Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces a un maestro, un padre o un tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.

Hice entonces la pregunta obvia: “Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?”.

No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.

Con el tiempo, olvidé el misterio del elefante y la estaca, y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho esa pregunta alguna vez.

Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta:

El elefante no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.

Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, el elefantito empujó, tiró, y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él.

Imaginé que se dormía agotado y que al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día,, y al otro…Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y resignó a su destino.

Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa porque, pobre, cree que no puede.

Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer.

Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo.

Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza…

“Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el  mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad”.

¿Tienes miedo?

ImagenEl Miedo
En una tierra que estaba en guerra, había un Rey que causaba espanto.
A sus prisioneros no los mataba, los llevaba a una gran sala en la que había por un lado un grupo de arqueros y por otro lado una gran puerta de hierro sobre la cual se veían gravadas figuras de calaveras ensangrentadas.
En esta sala les pedía que formaran un círculo y les decía:
– Vds. pueden elegir entre morir a manos de mis arqueros o traspasar aquella puerta.
Casi todos elegían morir a manos de los arqueros.
Al terminar la guerra, un soldado que durante muchos años fue fiel a su Rey, se acercó al soberano y le dijo:

– ¿Le puedo hacer una pregunta Majestad?.
– Por supuesto, le dijo el Rey.
– ¿Qué hay detrás de aquella puerta?.
– Míralo tú mismo.

El soldado se acercó y muy lentamente fue abriendo la puerta y conforme iba abriendo se iban colando los rayos del sol. Al abrirla por completo se encontró que la puerta conducía a un camino que iba hacia la LIBERTAD.
El soldado miró a su Rey embelesado y este le dijo:
– Yo les di la oportunidad de elegir, ellos prefirieron morir antes que arriesgarse a saber lo que había detrás de la puerta.

Piensa en todos los miedos que te tienen bloqued@, que no te dejan avanzar, que te paralizan, que hacen que no se cumplan tus sueños..¡el NO ya lo tienes!…., arriésgate, abre la puerta, seguro que lo que hay detrás será muchísimo mejor que lo que tienes ahora, empezando porque no vas a tener esa charla mental que te atormente: “¿porqué no lo hice?”.
¡HAZLO! ¡YA! no digas que empezarás mañana o el lunes….
¡HAZLO AHORA! no te arrepentirás.

De ti depende…
¿Que puedo hacer por ti?
http://www.jorgemoscardo.es